La flauta nativa norteamericana pertenece al grupo de flautas de conducto interno, es decir un conducto o canal que dirige el aire introducido hacia un bisel trabajado convenientemente produciéndose la música.
Las flautas de conducto interno tienen una larga historia, cuyos orígenes se remontan en la lejanía, los modelos más antiguos encontrados se sitúan en la edad del hierro con modelos tallados en huesos de animales; más adelante se usaría el barro cocido y las cañas de las diferentes especies de bambú.
