Nos dedicamos desde hace varios años a la construcción artesanal de la flauta nativa americana. Estamos ubicados en Madrid, España. Debido que no construimos las flautas en serie, cada instrumento es modelo único, se trabaja sobre todo por encargo. Más información nos pueden escribir a nuestro E-mail mysticaldream@hotmail.es o llamar al teléfono 629189982 (También Whatsapp)

sábado, 21 de mayo de 2016

La Divina Geometría, un libro ameno para comprender la Geometría.

Compartimos un hermoso artículo del blog de una gran amiga: el blog la contemplación.  http://lacontemplacion99.blogspot.com.es/2016/05/la-divina-geometria-un-libro-ameno-para.html





La Divina Geometría, un libro ameno para comprender la Geometría.


Introducción
¿Divina Geometría? Si somos capaces de captar lo bello que hay en el mundo, si nos asombramos al escuchar el hermoso canto de un mirlo o si llegamos a llorar de la emoción al escuchar una música cuyos cimientos son armoniosos y trascendentes. Entonces, sí, la geometría es divina. 
La geometría lejos de ser una disciplina o saber fragmentado se encuentra en todo lo que nos rodea. La geometría es necesaria en el diseño gráfico, en la ingeniería, en la arquitectura, en la medicina y en las bellas artes. La música y la geometría son hermanas.
Es divina porque todos los sabios geómetras buscaban el conocimiento y la trascendencia a través de la compresión del mundo, esto es: geometría de Geo tierra y metría ciencia del medir. 
Para ellos el número tenía una profunda base cualitativa - y no solo cuantitativa-, para ellos los números eran sagrados.


La divina geometría de Jaime Buhigas Tallon, es un libro que recomendamos a todo aquel que quiera iniciarse en el mundo sorprendente de la Geometría con una visión más amplia que la que impera normalmente en el estudio de esta materia. Una materia que ha sido aislada y estudiada como una ciencia fría y alejada, demasiado abstracta, tanto la geometría como la matemática. Una visión más amplia y rica, la Geometría aplicada no sólo a los números o figuras abstractas sino también a la Vida, al cuerpo humano, a la Naturaleza, a la arquitectura, a las artes, a la Música. 
He seleccionado algunas frases de tan maravilloso libro y algunas de sus ilustraciones.

Tetractis

Todo está hecho según el número, Pitágoras

Para seguir leyendo el artículo hacer click en: artículo completo

miércoles, 11 de mayo de 2016

Flauta nativa americana tonalidad de La (A)



Os presentamos una de las primeras flautas de la nueva temporada. Construida con caoba africana con embocadura de roble con incrustación de palo rojo y nogal americano. Los tonos dorados del roble contrasta con los marrones iridiscentes de la caoba. Una madera de un veteado precioso que presenta buenas cualidades acústicas.



Es una flauta nativa contemporánea pero que hace gala de sus orígenes en el extremo final que representa un pájaro carpintero. Este extremo final es sobrio, pues ya la belleza de la madera es notoria. La cabeza del ave es de nogal del mediterráneo -un trozo de nogal que nos regalaron con más de 20 de estacionamiento- está incrustado en cuña de 45º. El tótem es de peral, palo rojo, pau ferro, nogal y simboliza un ave rapaz.


En los laterales hemos añadido unas grecas decorativas cuyo diseño evoca los tejidos y patrones geométricos de los pueblos nativos americanos. En el extremo final hemos decorado con un cruz elaborada con filetes de madera. Todas estas decoraciones guardan un simbolismo.




El roble simboliza para nosotros la sabiduría y la fortaleza. La caoba africana, la tierra. De roble es la embocadura en la que apoyaremos nuestros labios.
El palo rojo simboliza el fuego y al pájaro carpintero. La greca cuyo diseño geométrico simboliza la cruz andina o chakana, y como no, la evocación al ave, ya sea un pájaro carpintero o un ave rapaz.



La afinamos en tonalidad de La. Su sonido es potente y dulce. buen volumen. Una flauta hermosa cuya tonalidad es mi preferida. Evocadora y llena de belleza como la tierra misma, madre de todos los seres.


Caracterícticas:

-Maderas: caoba africana (khaya), nogal americano, nogal español, peral, palo rojo ect...

-Longitud total: 45cm
-Largo de la primera cámara: 12cm
-Largo de la segunda cámara o tone chamber: 32cm
Escala pentatónica menor tonalidad de La. Seis agujeros.
-Diámetro interno: 19-20mm





A continuación mostramos un vídeo donde se puede ver y escuchar la flauta nativa en La:





martes, 10 de mayo de 2016

Encerdando un arco de violín: prácticas





Desde hacía tiempo teníamos ganas de aprender a encerdar un arco. La arquetería es todo un arte muy bonito y natural ya que se trabaja con pelo de caballo y madera. Todo el trabajo es manual.
Buscamos información en libros y en internet. En este mundo de los luthiers la información se da a cuenta gotas y es comprensible ya que es todo un trabajo artesanal. 
Nosotros guiados por nuestro deseo de aprender y nuestro anhelo nos embarcamos en la tarea de encerdar un arco que nos regaló un amigo enterado de nuestros proyectos. Nos regaló el arco porque nos dijo que llevarlo a encerdar le era más caro que un arco de la misma calidad nuevo. Cierto que es un arco de los baratos hecho en china, nuestro amigo se compró uno mejor y nos regaló el viejo para que experimentaramos.


El arco se encerda con las crines de la cola de los caballos. Existen diferentes calidades, el pelo de mejor calidad según dicen los expertos es la de Mongolia, luego la de Siberia y después la de manchuria. También depende de como ha sido tratada la crin, secada y seleccionada. 

Advertimos de que no somos profesionales y ni nos dedicamos a encerdar arcos. Estamos aprendiendo, este ha sido nuestro segundo intento. El primer intento nos salió mal debido a falta de información.












Encerdado.

Materiales necesarios:


-Cuchillo de talla pfeil modelo Brienz grande. Este tipo de cuchillo es fundamental para el trabajo de las cuñas que sostendrán las crines en la nuez y la punta.

- Encerdadura de crines de Mongolia. Conseguimos las de mayor calidad que pudimos.

- Trozos de madera de arce para las cuñas.


- Resina en polvo o cianocrilato para sellar y pegar las puntas de las crines. Si se usa resina se puede triturar cualquier resina de la que usamos para tocar el violín.

- Lámpara de alcohol. La construimos nosotros, el alcohol que lleva es el de quemar (metanol) Necesaria para acomodar las crines del arco una vez estén colocadas. Para regular la mecha manualmente y mantenerla segura utilizamos una rosca hueca con dos tuercas -Rosca de 10mm- que se suelen utilizar para los portalámparas. 




- Agua para mojar las crines
- Peine y cepillo de dientes para peinar las crines.
- Horquillas del pelo (esto es opcional, sirve sostener las crines.
- Tornillo de banco o algún dispositivo para mantener sujeta la vara a la hora de encerdar.


Pasos que hemos seguido nosotros para encerdar nuestro arco:

1- Desmontar la anilla, utilizando el tornillo de banco o un alicate. Hay que cubrir el metal con un trozo de piel para no rallar la anilla.
2- Quitar las viejas cuñas de madera utilizando la punta del cuchillo brienz, limpiar la zona con un pincel.



3- Preparar las cuñas de arce utilizando para ello el cuchillo brienz. Se llega al exito por la aproximación, no intentar hacer la cuña de golpe. Tendremos que hacer tres cuñas: la de la punta, la de la nuez y la que presiona la anilla.




4- Preparar las crines. Normalmente si compramos un atado de crines vendrán más de lo que necesitaremos para encerdar un arco de violín -el de viola lleva un poco más de pelo-. Nosotros no hemos conseguido información sobre la cantidad de pelo que ha de llevar un arco de violín. Los profesionales cuentan con una regla de medir destinada a tal objeto. Nosotros lo que hicimos fue medir con una regla la cantidad de pelo que tenía nuestro arco con el que solemos tocar a menudo -un buen arco de fibra de carbono entrelazada-.
Tomamos como referencia 9-10mm de cerdas.

5- Atar un extremo de las crines que hemos seleccionado. Necesitareis hilo fuerte, que aguante presión. El nudo que se hace al extremo es el nudo de ballestrinque dando entre 5 y 6 vueltas. Se cierra el nudo con un nudo de rizo simple.
Previamente conociamos estos nudos pero practicamos varias veces con crines viejas hasta hacerlos con soltura.




6- Cortar y quemar el extremo de las crines donde hicimos el nudo para igualar el pelo. Entonces es hora de echar unas gotas a la punta de las crines para que se peguen y no se suelten.  El método clásico es utilizar resina en polvo. Es un método más complicado. Nosotros no teníamos cianocrilato y optamos por pegar con resina.
7- Colocamos la nuez en el arco y el arco en el tornillo de banco. Introducir la punta de la crin en la nuez y colocar la cuña. La punta se coloca en garra para que no se suelte por la presión de la vara al estar tensada.
8- Comprobar que la cuña este firme. Desenroscar el tornillo y quitar la nuez, a continuación introducir las crines en agua.




9- volver a colocar la nuez en el arco y peinar las crines utilizando peine y cepillo de dientes. La crin ha de estar desenredada y bien prolija. Este es un momento muy bonito pues el contacto de la piel con la crin húmeda es muy agradable. Colocar la anilla, la placa de nácar e introducir la cuña de anilla.

10- Medir en la punta del arco el otro extremo de las crine y atarlo teniendo en cuenta de que también lo insertaremos en el hueco de la punta en forma de garra.
11- Colocar la cuña de la punta que sontendrá las crines.



TEMPLANDO LAS CRINES

Este proceso es muy delicado pero es hermoso. Las crines están disparejas y sueltas, para que las crines se acomoden hay que templarlas y para ello utilizamos el calor. Es por ello que es necesario el mechero de alcohol. Hay que regularlo y probar con la mano a que distancia pasar el arco. Pasarlo en movimientos cortos al principio y observar las crines. Estas se van acomodando. Ir tensando el arco desde el tornillo poco a poco y seguir aplicando calor.

Cuando hayamos tensado el arco veremos el resultado final. Nada más queda dar resina a las crines y probarlo.



RESULTADO FINAL


Pese a ser un arco chino construido en serie nos quedó un encerdado aceptable. La calidad de las crines es muy superior a las de la vara. Pero nuestro interés ha sido el de aprender a encerdar y a practicar. 
Tener este arco, desarmarlo y estudiarlo nos ha servido para evaluar el arte de la arquetería. Nuestro próximo proyecto será hacer nosotros mismos una vara. 
Este arco chino en serie es de los que suelen venir en un violín de estudio con el estuche. Es un arco para iniciarse, ideal para los que comienzan. Pero claro está, nada tiene que ver con un arco de cierta calidad. 
El trabajo de la nuez y la punta es hecho en serie y su calidad nada tiene que ver con nuestro buen arco de fibra de carbono. El tener un buen arco es tan importante como el tener un buen violín ajustado y calibrado por un profesional.

La experiencia ha sido muy bonita, sobre todo nos ha servido para comprender un poquito más sobre el fascinante mundo de la lutheria. 

Si queréis aprender a encerdar vuestro arco os recomendamos probar con un arco de mala calidad, de los hecho en serie en china. De los baratos. Así no arriesgareis la vara de un buen arco, porque una cosa es encerdar de por sí pero otra es darle un mantenimiento al arco en general: comprobar la curvatura de la vara, cambiar el cuero o el entorchado, rectificado, ect... estas son labores propiamente del arquetero. 




jueves, 7 de abril de 2016

Flauta nativa americana águila II tonalidad Re



Cierto día, caminando por el monte escuchamos un canto agudo que caló hondo resonando en los caprichosos huecos que dibujan las encinas centenarias. De repente sobrevino un silencio de aves, uno sentía que hasta los lirones y los lagartos se petrificaban. hasta en la osamenta nos resonó el canto de aquella águila imperial ibérica.
Allí estaba la reina de los cielos, planeando y oteando el horizonte. Todas las aves son hermosas, pero cuando uno observa a una gran rapaz volando en plena libertad con su poderosa majestuosidad percibe por unos instantes la pureza de la tierra agreste. 
 



La flauta que a continuación os mostramos la tallamos inspirándonos en aquella águila. Para el cuerpo utilizamos madera de sapele y para el pico combinamos el palo rojo con nogal americano. Hemos realizado unas pequeñas decoraciones con filetes de sicomoro y negros que simbolizan los tejidos y las cruces de los nativos americanos de todo el continente.
El sapele es una madera de tonos marrones de reflejos dorados con un veteado sobrio que contrasta con el rojo fuego del padouk o palo rojo.
Sin lugar a dudas el tótem es fundamental pues aporta movimiento y elegancia a la flauta. Hemos tallado un tótem con base de pau ferro, cuerpo de peral decorado con una pequeña greca de madera incrustada y cola de palo rojo.



De tonalidad Re, su tonos son graves y profundos. El acabado fue al aceite y a la cera.
Colgamos un vídeo donde pueden ver y escuchar la flauta. El sonido no ha sido limpiado ni se han agregado filtros de eco.












Medidas:

Maderas: sapele, palo rojo, nogal americano, peral, pau ferro y palo rojo.

Largo total: 64cm
Largo de la primera cámara o slow air chamber: 10cm
Largo de la segunda cámara o tone chamber: 52,5cm
Diámetro interno: 27-28mm
Grosor de la pared interna: 5-6mm

Tonalidad de Re, escala pentátonica menor de seis agujeros
nota diapasón La=432Hz







Flauta nativa americana Fa# caoba africana


Os mostramos una hermosa flauta nativa americana construida con caoba africana. Sus tonos marrones que tiran hacia el dorado confieren una calidez agradable. La caoba africana es una de las maderas que mas nos gustan en cuanto al aspecto exterior y al sonido. Una de las cosas que nos gustan de la caoba africana son sus pequeñas pintas negras que adornan los veteados aureos que resplandecen al sol.



La decoración es sobria con unos motivos tipo cruz elaborado con filetes de amaranto y filetes azules. Cerca de la embocadura le hemos añadido una tira de filetes decorativos amarillos, rojos y azules, colores que tienen gran sentido simbólico para los pueblos nativos americanos.


El tótem es de madera de palo rojo combinado con peral, nogal americano, pau ferro en la base y caoba africana en la cola y representa un ave rapaz.
Afinada en escala pentatónica menor de seis agujeros en tonalidad de Fa#. Nota diapasón La=432Hz.


Buen volumen y equilibrio. Agudos brillantes. Es una flauta de tonalidad intermedia ideal para melodías ágiles y también suaves con notas profundas. La tonalidad de Fa# es una de las tonalidades mas buscadas en las flautas nativas americanas.



A continuación podrán ver y escuchar como suena. Su sonido no ha sido retocado ni filtrado, ni se le ha agregado eco artificial procurando que este sea lo mas fiel al sonido real.




sábado, 2 de abril de 2016

El legado de Atahualpa Yupanqui. Documental.

Precioso documental sobre Atahualpa Yupanqui. "El legado" 

Constituye un documento sobre este hombre que promovió la admiración de mucha gente en todo el mundo por el simple hecho de cantar a su tierra, de cantarle a la tierra, a nuestra tierra y de cantarle a los hombres y a los seres que la habitan, que la transitan.

Sus canciones, biografía y la pasión de cantarle a su tierra. Un documental fundamental.


viernes, 4 de marzo de 2016

La Sabiduría de los pueblos nativos

Artículo extraído del blog "La contemplación", un blog muy bonito y con artículos muy interesantes que os animamos a visitar. http://lacontemplacion99.blogspot.com.es/2016/03/la-sabiduria-de-los-pueblos-nativos.html



La Sabiduría de los pueblos nativos



Como invalorables joyas copio y publico una pequeña selección de frases que he ido recopilando a lo largo de mis lecturas sobre culturas nativas. La sabiduría de los pueblos nativos es muy honda y amplia. Necesaria para poder comprender el estancamiento que adolece la cultura occidental actual y sobre todo, necesaria para comprenderse y entenderse dentro de un mundo natural que es inabarcable para la razón pero no tanto así para el corazón. Hemos olvidado muchas cosas, hemos olvidado al árbol como igual, ya no sabemos escuchar a las aves ni a los demás hermanos; hemos cubierto nuestro cuerpo con ropajes extraños y, nuestro alimento es engullido ávidamente, cual si fuéramos ladrones. No agradecemos al creador y ni a la naturaleza por el sol ni por el agua ¿En qué nos estamos convirtiendo? La lectura de algunas de estas frases quizá nos puedan volver a conectar con una sabiduría ancestral...


Extraído del libro La pipa sagrada, ritos sioux. Alce Negro

"Los cuatro «Vientos» son como las «Potencias productoras» (en el sentido del término sánscrito Shakti) de las «Regiones del Mundo», y se conciben como dando la vuelta al horizonte y determinando la vida terrestre mediante sus influencias combinadas. El viento es como el «aliento» del mundo terrestre en el que vivimos; representa así la «respiración» cósmica. El «aliento» es en cierto sentido el vehículo del «alma» o del «espíritu»; de ahí la conexión etimológica de estas palabras en muchas lenguas; pero es también el vehículo activo de la vida, pues él es quien alimenta y purifica la sangre, soporte pasivo e inferior del elemento vital. El «aliento» es, pues, al mismo tiempo, el «alma» de la «vida», y está hecho así a imagen del Verbo divino cuyo «Aliento» creador ha hecho al hombre."

"Así mismo, hay cuatro edades a través de las cuales toda cosa creada debe pasar: la primera es el Sur, que es amarillo y es la fuente de toda vida, y ésta es la primera edad en un ciclo histórico, la segunda es el Oeste, que es negro; la tercera es el Norte, que es blanco; y la cuarta, el Este, que es rojo: la humanidad terrestre se halla actualmente en la cuarta edad, que se terminará con un gran desastre. Esta repartición, que atribuye la «Edad de oro» al Sur y la «Edad de hierro» al Este, mientras que las demás doctrinas tradicionales atribuyen la primera al Norte y la segunda al Oeste (...) en lo que concierne a la «Edad de hierro» —el Kali-Yuga—, si bien es evidentemente justo atribuirlo, según la perspectiva geográfica del «Viejo Mundo», al Oeste, ya que es allí donde el sol se pone y donde ha tenido nacimiento el materialismo moderno que extiende sus tinieblas a la humanidad entera, no es menos cierto que, para los pieles rojas, este materialismo destructor de la Naturaleza viene del Este; es allí donde se sitúa lo que, para los orientales, es el «oscuro Occidente» y es de allí de donde han venido estos «espíritus» (washichun) de rostros pálidos que han exterminado a la raza roja"




«Todo lo que hace un indio, lo hace en un círculo, y es así porque el Poder del Universo actúa siempre mediante círculos, y todas las cosas tienden a ser redondas. En los días de antaño, cuando éramos un pueblo fuerte y feliz, recibíamos todo nuestro poder del círculo sagrado de la nación, y mientras el círculo permanecía entero, el pueblo florecía. El árbol florido era el centro vivo del círculo, y el círculo de las cuatro direcciones lo nutría. El Este daba la paz y la luz, el Sur el calor, el Oeste la lluvia, y el Norte, con su viento frío y potente, daba la fuerza y la resistencia. Este conocimiento nos vino del mundo exterior (el Mundo trascendente, el Universo), con nuestra religión. Todo lo que hace el Poder del Universo lo hace en forma de círculo. El cielo es circular, y he oído decir que la tierra es redonda como una bola, y también las estrellas son redondas. El viento, en su fuerza máxima, se arremolina. Los pájaros hacen sus nidos en forma de círculos, pues tienen la misma religión que nosotros… Nuestras tiendas (tipis) eran circulares como los nidos de los pájaros y estaban siempre dispuestas en círculo: el centro de la nación, un nido hecho de muchos nidos, en el que el Gran Espíritu quería que cobijáramos a nuestros hijos.» (Black Elk Speaks.)

lunes, 29 de febrero de 2016

La guitarra y su misterio. Atahualpa Yupanqui.




(texto extraido del libro "La capataza" de Atahualpa Yupanqui)



LA GUITARRA es un misterio que sólo se desvela cuando el hombre canta o reza junto a ella los salmos de la tierra y de la vida.
La guitarra no miente jamás. Si el hombre se acerca a ella confesándose, el instrumento registra la verdad del pensamiento, lo exacto de la intención, la dimensión cabal de un sentimiento.
El dominio técnico de la guitarra es muy necesario, pero sólo a los efectos de conocerla en toda la gama de sus recursos.
Jamás para aprovecharse de ella, porque entonces la guitarra se envolverá en las capas de su propio misterio, pudorosamente, y mostrará sólo lo externo, su caja, su brillantez sonora, su volumen, escondiendo en las honduras de su abismo la otra condición: la palabra alta que consuela y aconseja, las voces curadoras que el afligido corazón reclama, el camino del salmo.
La guitarra es fiel a la tierra, leal a su comarca. Adquiere el color de la planta, el aroma de la flor, el tono del ocaso, el silencio de las tierras secas, la gracia del prado generoso en gramíneas; traduce la alta noche serena, y sabe filtrar ausencias con una controlada melancolía.
En la montaña, la guitarra se despoja de lujos. Se aprieta en los miedos de su propio misterio. Los valles son las cunas de sus coplas.
La guitarra sabe que la baguala no precisa aparcero, y la deja irse, sola, rebelada, con una lágrima en la punta de su grito. Cuando la baguala, cansada de vagar por el silencio, busca la tierra para esconder su fatiga -su vieja fatiga-, la guitarra le arrima su brocal de magias. Y como un viento domado la copla se acerca y bebe agua de sueño y de paz.
En la alta tierra, donde el viento norte restalla como un látigo, la guitarra se siente morir. Baja entonces a los puestos de ovejería, donde las quenas reinan. Baja la guitarra a los caseríos apretados junto al ancho camino calchaquí. Allí espera al hombre de las soledades, al runa de grueso poncho, al resero callado y heroico, a la pastora gris del altiplano. Y allí los congrega para bendecirlos con todo su misterio derramado.
La guitarra sabe que la pampa es infinita. Por eso prepara todos los rollos del lazo en armada grande para pialar tranquila los treinta versos de un estilo gaucho. Entabla así su tropa, la ordena. Usa de madrina un cencerro de cifra, y se lanza al camino, por una huella qué traspone todos los horizontes.
En esa misma huella larga, la guitarra ha juntado los ecos de todos los galopes, las historias de atropelladas y encontrones, las retiradas envueltas en nieblas de derrota, los amagos, los despojos, los rencores de los victoriosos, el cambio de los tiempos.
La guitarra vio al indio mordiendo la lonja de su rebenque para ahogar su alarido de impotencia. Los toldos, como el perdón y la bondad, cada vez más lejos, hasta perderse en los contrafuertes de la cordillera.
Y llegó un día en que la tierra comenzó a pintar sus veranos de un fuerte color rubio. Eran los trigales que avanzaban sobre la pampa, borrando el rastro de las tolderías, abatiendo taperas cerca de los arroyos.
La guitarra fue el testigo sensible de todas las acciones, de todas las fiestas, de todos los olvidos.
Fiel a la comarca, la guitarra quiso salvar lo puro. Y emponchó en su misterio un puñado de pericones y vidalitas.
Juntó pedazos de madrugadas en las que temblaban una trova de amor, un estilo de ausencia, una voz de coraje, el brillo de una espuela, la sombra de un galope.
En las ciudades, en los pueblos, en los escenarios, los hombres tocan la guitarra para el amor, para la gracia, para la danza, para el espectáculo también. Pero allá, pampa adentro, la guitarra es como la memoria sensible de la tierra. No sabe de apariencias.
Allá, en medio de los campos, ninguna mano ha de mentirle amor, porque la guitarra ha de quemarle los dedos con la fuerza de su vieja verdad acrisolada.
El hombre podrá engañar a los hombres, usando a la guitarra con un pretexto artístico, como un elemento para la alta profesión del desvelo. Pero jamás podrá engañar a la guitarra, porque ésta se replegará en sí misma, dejando que el mentido misionero evidencie sólo su propia incapacidad, su ambición, sumezquino propósito. Goethe dijo: "El éxito hasta se puede mendigar. Sólo la gloria se conquista".
La guitarra transitó los caminos de Cuyo. Venía de lejos, olorosa de sal marina y gastados alquitranes. Traía en su cofre una nacencia milagrosa: el primer mestizo musical, cruza de seguidilla y yaraví. Traía un raro mensaje de glosas, con aleluyas y villancicos. Traía nanas medievales de Flandes, Aragón y Castilla. Traía rescoldo de fuegos andaluces, altas voces vascuences.
Los hombres barbados, los que trajinaron el fatigoso camino del indio desde Cuzco hasta Copiapó a través del gran Cañón de Humahuaca, lloraron y rezaron en sus tiples canarios, en sus guitarricos, en sus vihuelas.
Asombrado, el nativo fue aprendiendo los secretos de todas las lamentaciones cantadas con amor y con nostalgia.
Les incorporó una voz, un árbol, un nombre, una comarcanidad. Las hizo suyas. Las recreó. Los vientos de universalidad de la literatura del Siglo de Oro les infundieron una fuerza colosal.
Y creció la tonada cuyana, hermana de la tonada chilena, hermana de la trova limeña, parienta de los "tristes" de Tucumán y La Rioja, parienta del "estilo" de la pampa. La soledad de los campos, las distancias, los caminos siempre hostiles, imprimieron su sello de austeridad, prudencia y fatalismo en las melodías, en el sentir de los hombres. Para contener todas las saudades, la guitarra fue creciendo en forma, en misterio, en soledades.
Y Cuyo se pobló de tonadas y cantares. En cada casa, una guitarra. En cada choza una trova de amor, un verso galano.
Cada investigador del cancionero cuyano comenta, depura, selecciona, publica. Y a todos, fatalmente, se les escapan cientos de temas que la guitarra guarda, y que quizá nunca podrán ser clasificados. Porque no alcanza una vida para estos trabajos. Porque en el terreno de la compilación de documentos folklóricos nadie podrá nunca gozar de "su" cosecha. Porque la labor científica, metódica, supera las limitaciones del "yo".
La guitarra, que no sabe de estas especulaciones, pule su misterio y triunfa siempre, por encima de los calendarios, más allá de las labores rentadas de los hombres. La guitarra esconde su salmo para que no lo profanen las manos torpes y los mezquinos propósitos. Se da entera cuando el hombre-paisaje, el paisano, el rústico cuidador de viñedos, el peón de aguas, el resero andino, buscan para su paz la compañía del
madero estremecido, del cofre sabedor.
Recién entonces la guitarra desata todos sus silencios en los que se enancan sentires de tierra y tiempo.
La guitarra, sedienta, aventurera y golosa de extrañas frutas, se acercó a los anchos ríos y se dio a navegar, aguas arriba. Miró asombrada un laberinto de islas, diminutos continentes apretados. Y siguió boyando lejos, a veces dolorosamente, hasta llegar a un reino donde las arpas florecían delicadezas de extinguidas arcadas conventuales, ganando
luego el monte para traducir en guaraní los salmos de una raza de poetas y guerreros.
La guitarra, siempre sabia, siempre prudente, amaneció sobre una tierra bermeja. Cada recodo, cada rama florida le fueron enseñando un tono, un color, un acento del hombre o del paisaje.
Se hizo amiga de la media-calabaza en la que los indios adiestraban su instinto rítmico. Y respetando prioridades, caminó detrás del arpa. El hijo del Guaran, como un animalillo tenso y tierno, duro soñador de la selva, se acercó a olfatear la guitarra. Un tiempo estuvo observando su brocal
de embrujos. Y poco a poco, entendió la amistad. Y supo que la guitarra no buscaba las grandes compañías, sino que se entregaba en soledad, como una niña frente al primer amor, florecida en pasión y ternura. Y el indio le puso un bello nombre: "Mbaracá".Y apretándola contra su pecho, le contó sus cuitas.
Arpa y guitarra, religión de saudades, se hermanaron en la selva guaraní. Y andan, desde toda la vida, junto a los anchos ríos, donde el mburucuyá se enjoya de lunas para ayudar el viaje de la música.
Sí. La guitarra es un misterio nunca develado.
Cuando el hombre se despoja de los falsos adornos, de las mentidas joyas de la ambición, la vanidad o la pedantería; cuando el hombre se viste con sus propias verdades, pequeñas o grandes, la guitarra le dice: "¡Ven!" Y allí, en manos puras, junto a un fuerte corazón liberado, saca sus voces innumerables.
Hombres y guitarra inician el ritual. Y el salmo está en ellos, como una estrella brillando eternidades.




(Libro "La capataza" de Atahualpa Yupanqui. Ediciones Cinco, 1992. Argentina ISBN: 950-9693-28-6 )

jueves, 4 de febrero de 2016

Flauta nativa americana Arce europeo y caoba africano en Sol


Hola a todos los amigos de tras la senda de los ancestros.

 Os presentamos una flauta nativa americana que acabamos de terminar y que actualmente se encuentra disponible (interesados ponerse en contacto con nosotros en el correo mysticaldream@hotmail.es).


Se encuentra construida a dos maderas, una de ellas arce y la otra caoba africana (Khaya); ambas maderas estacionadas y de excelente calidad. El blanco marfil del arce contrasta con la belleza del veteado de tonos tierras de la caoba. Es una combinación que nos encanta tanto en lo visual como en la calidad de sonido que otorgan las maderas. Las fosforescencias de la caoba que nos evoca la calidez de la tierra, la sobriedad del arce nos evoca la pureza del agua. Con esta combinación buscamos un simbolismo, el símbolo del equilibrio. Palo rojo-fuego, arce-agua, azul-el cielo, amarillo-el sol. 



Es importante partir del mundo simbólico personal al crear un instrumento musical o cualquier obra de arte, sobre todo para tener bien claro lo que intentamos evocar. Con esta flauta hemos querido evocar el equilibrio y la fuerza vital. El arce (acer pseudoplatanus) es un árbol que crece en climas fríos, cuya procedencia es del centro de europa y oeste de asia.
El interior fue tratado con productos que otorgan una alta protección.





El totem en forma de pájaro es de caoba, palo rojo y base de pau ferro. Desde el comienzo buscabamos un diseño sobrio respetando la belleza natural de las maderas, decoramos con unos pequeños detalles de filetes de palo rojo, filetes azules y amarillos de madera.

El acabado final es al aceite con un lustrado aplicando cera de abejas.

Afinada en escala pentatónica menor, tonalidad de Sol (G).

Sonido equilibrado con potentes agudos y profundidad en los graves. Trabajamos el diámetro interno para buscar mayor proyección en el volumen cuyo resultado es bien patente. Octavas equilibradas.


Medidas:

maderas utilizadas: arce europeo (acer pseudoplatanus), caoba africana (khaya). Detalles de palo rojo y pau ferro.

Largo total: 54,5 cm.
Largo primera cámara: 14 cm.
Largo segunda cámara: 37,3 cm.
Diámetro interno: 20 mm.
Grosor de pared: 5-6 mm.

Tonalidad: Sol. Escala pentatónica menor, seis agujeros. Nota diapasón La 432 hz.



En el siguiente vídeo podrán ver y escuchar esta hermosa flauta.