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lunes, 2 de enero de 2012

Los primeros pobladores de las llanuras Parte I

Continuamos con la apasionante historia de las llanuras norteamericana. Este capítulo de la excelente obra enciclopédica titulada La Aventura de la Vida nos cuenta sobre los origenes de los primeros pobladores de la llanura. Fueron pueblos venidos del continente asiático- llevados por ese espiritu humano de curiosidad y exploración de nuevos mundos- que se irían forjando en pequeños grupos de cazadores- recolectores y en el transcurso de miles de años asentarse a través del todo el continente americano, como los verdaderos pueblos originarios de esta gran extensión de la Tierra.



Los indios de las praderas, como los siux de Dakota, descienden de los primeros inmigrantes. Estos no eran ni rojos, ni amarillos, ni blancos. Hace 35.000 años no se habían diferenciado todavía los caucasoides y los mongoloides de Asia, y ocupaban el este del continente asiático unos cazadores, con ciertos rasgos de blancos y otros incipientes de amarillos fuertes e inteligentes.

De los primeros inmigrantes heredaron los indios llaneros- como los de la taiga con los que están emparentados- su cráneo dolicocéfalo,la cara ancha y huesuda, la nariz recta o aguileña, la tez morena, el cabello recio, negro y liso; de ese origen les viene el predominio del factor sanguíneo A y la carencia del B.

Las primeras inmigraciones de cazadores entraron en América desde Siberia por la tierra de Beringia, surgida del fondo marino durante la glaciación de Wisconsin. Después, es posible que desde la primera oleada los hombres que llegaron pertenecieran a la especie Homo sapiens y racialmente, al stock protomongoloide asiático.También están de acuerdo los antropólogos en que la cultura de los primeros pobladores de América correspondía a la del Paleolítico Superior asiático, es decir, que poseían y elaboraban industrias óseas y líticas que constituían un armamento escaso pero especializado propio de cazadores nómadas de animales herbívoros, aunque también practicaran la recolección de algunos productos vegetales. Y por último, se admite que en un corto espacio de tiempo, que puede oscilar entre 1500 y 3000 años, algunos grupos se desplazaron desde Bering a Magallanes, recorriendo la enorme distancia de 16.000 kilómetros 

 La gran llanura central

Alrededor del año 6000 a.de C. en las mesetas andinas y mexicana algunos grupos de cazadores iniciaron experimentos de domesticación de las plantas que comían en estado silvestre. Progresaron poco a poco en el cultivo del maíz y derivaron hacia comunidades sedentarias, como estaba suciendo por la misma época en Oriente Medio.


En Norteamérica, el fenómeno de la sedentarización fue más tardío, de manera que la totalidad de su población, al menos hasta el año 2000 a. de C., fecha en la que surgen grupos agrícolas incipientes en el este y en el sudoeste, estuvo constituida por cazadores nómadas.
En las praderas hasta el año 1000 de nuestra era no comienza a aparecer la nueva forma de sociedad agrícola.

La economía cazadora generalizada se vio sometida a importantes cambios que también afectaron a los nómadas sudamericanos. Se trataba de alteraciones de orden ecológico que coincidian con el repliegue lento de la glaciación y que repercutieron principalmente en la megafauna durante el llamado período de la "gran extinción".

Desde el año 12000 al 6.000 a. de C. mientras los hielos se iban retirando el clima cambiaba y los ecosistemas se transformaban, muchas especies fueron desapareciendo paulatinamente. Y así el gran león dientes de sable, el elefante enano, el mamut imperial, el mamut lanudo, el perezoso gigante, el bisonte antiguo, el armadillo gigante,el caballo, el camello y el mamut de Columbia, entre otros, se extinguieron en ese orden en un lapso de 6000 años. De los grandes animales, el último en desaparecer fue el mastodonte, hacia el año 4000 a. de C.

Las praderas , aún en proceso de formación, se fueron convirtiendo entonces en el dominio casi exclusivo del bisonte y de los cazadores de la cultura Clovis-Folsom y sus descendientes, quienes dejaron diversos yacimientos con muestras de su tecnología.

Un siux preside una plegaria



A partir del año 1000 a. de C. las grandes llanuras herbáceas experimentaron variaciones tanto en el tipo de población como en sus conservadores y milenarios modos de vida. El factor principal desencadenante de estas modificaciones fue el movimiento migratorio de grupos humanos procedentes de otras áreas, que irrumpieron en la pradera por diversos motivos, conformando poco a poco el mosaico de tribus conocido popularmente como "pieles rojas" o "los indios de las praderas".

La imagen del piel roja cazador y guerrero, dedicado al pillaje, muchas veces sanguinario y cruel, que nos ha proporcionado el cine y las historias del oeste, está distorsionada. Pero también tiene algo de real, pues responde a la imagen cultural regresiva de unos grupos humanos que derivaron hacia un tipo de vida que no deseaban, sino que se les impuso, o que adoptaron como último recurso para defender sus tierras, que finalmente perdieron, junto con su cultura original.

 En el momento de llegar los europeos a América, las praderas se hallaban divididas en dos áreas culturales. Una de ellas que coincidía con la mitad oeste, seca y semidesértica, estaba habitada por recolectores y cazadores de antigua tradición, a los que se habían superpuesto comunidades de apaches-kiowas y tal vez comanches, de las familias atapasca y utoazteca, respectivamente. La otra área ubicada más hacia el este, donde la red fluvial y el clima menos duro proporcionaba mayor humedad y mejores tierras, estaba ocupado por poblaciones sedentarias de agricultores que, sin haber abandonado la caza, progresaban paulatinamente. Estos pueblos eran la mayoría de los conocidos posteriormente como tribus guerreras de jinetes rápidos y temibles, y pertenecían a las dos grandes familias de algonquinos y hokan-siux. Unos y otros no fueron, culturalmente hablando, originarios de las praderas,sino que interrumpieron en ellas, en diferentes épocas, como inmigrantes en busca de nuevas tierras.


La inmigración de pueblos agrícolas continuó, y en el año 1200 la expansión de la cultura Mississippi llegó a las praderas. Se trataba en este caso de grupos hokan-siux, precursores de las tribus natchez, wichita, pawnee y arikara, que provenientes del bajo Mississippi, se asentaron en la misma área ocupada por los algonquinos, no sabemos si integrándose con ellos o eliminándolos.

Casi al mismo tiempo, los navajos y apaches entraban en las praderas procedentes del norte y alcanzaban el sudoeste, encontrándose con pueblos agricolas. Se trata de un período de cambios importantes, pero la llegada de otros inmigrantes, que venían desde el otro lado del Atlántico trayendo una cultura totalmente diferente, junto con una mentalidad y unas intenciones que iban en detrimento de los intereses de los indígenas, frustraron sus expectativas.
                                   
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